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lunes, 10 de marzo de 2014

Stephen King



Como andan queridos lectores, perdón por no andar muy activo... Hoy les dejo algo corto, dos novelas qe tienen cosas en común. Mañana comenzare a publicar habitualmente, para mantenerlos actualizados.

DISFRUTEN:




- REDRUM. Esa es la palabra que Danny había visto en el espejo. Y aunque no sabía leer, entendió que era un mensaje de horror. Danny tenía cinco años. Y a esa edad pocos niños saben que los espejos invierten las imágenes y menos aún saben diferenciar entre realidad y fantasía. Pero Danny tenía pruebas de que sus fantasías relacionadas con el resplandor del espejo acabarían cumpliéndose: REDRUM… MURDER, asesinato. Pero su padre necesitaba aquel trabajo en el hotel. Danny sabía que su madre pensaba en el divorcio y que su padre se obsesionaba con algo muy malo, tan malo como la muerte y el suicidio. Sí, su padre necesitaba aceptar la propuesta de cuidar de aquel hotel de lujo de más de cien habitaciones, aislado por la nieve durante seis meses. Hasta el deshielo iban a estar solos. ..

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#2. Doctor Sueño. - Secuela de "El Resplandor"

Sinopsis: Stephen King retoma los personajes y temas de uno de sus libros más populares, El resplandor, en esta cautivadora novela protagonizada por un Dan Torrance de mediana edad y una niña de doce años muy especial a la que deberá salvar de una tribu de asesinos paranormales.
Una tribu llamada The True Knot recorre las autopistas de los Estados Unidos en busca de sustento. Parecen inofensivos: son viejos, visten con mucho poliéster y están casados con sus autocaravanas. Pero como sabe Dan Torrance y pronto aprenderá la arrojada niña Abra Stone, The True Knot son casi inmortales y se alimentan del vapor que emiten los niños con el resplandor cuando se los tortura despacio hasta la muerte.
Acosado por los moradores del hotel Overlook en el que pasó un horrible año de su infancia, Dan lleva décadas perdido, ansioso por librarse de la herencia de alcoholismo, desesperación y violencia que le dejó su padre. Termina asentándose en un pueblo de New Hampshire, con un grupo de Alcohólicos Anónimos que le apoya y trabajando en una residencia para enfermos terminales, donde emplea los restos de su resplandor para dar el último consuelo a los moribundos. Ayudado por un gato presciente, se convierte en el doctor Sueño.
Cuando Dan conoce a la evanescente Abra Stone, el espectacular don de la niña, el resplandor más brillante que se haya visto, despierta los demonios de Dan y lo convoca a una batalla por el alma de Abra y la supervivencia. Será una guerra épica entre el bien el mal, una historia sangrienta y esplendorosa que emocionará a los millones de lectores de El resplandor.

 

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                                                                                *****

viernes, 7 de febrero de 2014

Reseña: La casa de los Espíritus de Isabel Allende



Hola amigos/as, ayer termine de leer un libro que me gusto mucho. Primero les quiero decir que esta es mi primer reseña. Lo segundo es que hace mucho tiempo descubrí que ese libro fue el que le di la fama (por así decirlo) a Isabel Allende, es un Best-Seller publicado en Argentina en el año 1982. Otra cosa, es un historia medio complicada de entender, pero muy buena, recomendada para profesores que desean que sus alumnos aprendan a comprender :D

Disfruten:


* La cada de los Espíritus narra la saga familiar de los Trueba, desde principios de Siglo XX hasta nuestra época. Magistralmente ambientada en algún luagar de América Latina, la novela sigue paso a paso el dramático y extravagante destino de uno de sus personajes atrapados en un entorno sorprendente y exótico. Una novela de impecable pulso estilístico y aguda lucidez histórica y social. *


Reseña:


Primero voy a comenzar diciendo que el título de la novela, a lo largo de la historia y en sus diferentes marcos, nos da la sensación de haberlo encontrado en los párrafos, pero no es así, uno entiende el porque del título al final, en el epílogo de la historia.
La narración de la historia es algo particular, a lo largo de todo el libro uno parece saber quien es el narrador, pero al final termina siendo una persona completamente diferente. Hay varios personajes por los cuales uno piensa que puede ser el narrador, tenemos a Clara del Valle, una mujer que tiene ciertas particularidades, ya que posee un don que es la clarividencia. Tenemos también al protagonista (que a mitad del libro uno se da cuenta) Esteban Trueba; acá hago un punto ya que de toda la narración hay partes en el libro por las cuales el narrador cambia drásticamente por la voz de Esteban.
El libro cuenta con 14 capítulos que tienen mas o menos 20 a 30 páginas cada uno. En los capítulos se observa como la autora cuenta perfectamente la historia y nos da algunos detalles de como va a ser el final de cada personaje. Cabe destacar que en ciertos capítulos se observa el cambio repentino de marcos y años, ya que en ciertos párrafos podemos decir que esta ambientado en el año 30 y en dos oraciones nos encontramos en el 40.
Bueno, ahora le voy a decir lo siguiente, tenemos varios personajes principales y secundarios que tienen una relación al final del libro pero que durante la historia son nombrados en marcos diferentes, pero en el mismo pueblo (en donde todo sucede).
Tenemos a Clara del Valle, sus padres son Severo y Nívea. Severo tiene problemas con un partido político (algo que la autora destaca demasiado en la historia, le de algo así como una cachetada a la política) y lo intentan matar. Lastimosamente muere al comienzo su hija más bella Rosa, que estaba comprometida con Esteban Trueba. Este hecho deja marcado a Esteban y decide dejar su trabajo en las minas e irse a la estancia que su padre les dejo Las Tres Marías.
De los ahorros que el dejó para su boda saca adelante a la estancia, pero los diversos hechos lo dejan como un hombre seco y duro. En poco tiempo se le da la fama de violador ya que eso es lo que hacía con las mujeres de que trabajaban en la estancia.
De estos errores, surge otro personajes Esteban García, el hijo no querido del patrón (Esteban Trueba) que al final toma venganza de todos. La cosa es así, Clara no habla desde la muerte de su hermana (literalmente no habla por 10 años) y cuando habla es para dar el SI a Trueba.
Los dos tienen hijos, Nicolas, Jaime y Blanca. Los chicos son internados en una escuela Inglesa que estaba en la capital y la mujer queda con su madre a vivir las experiencias de la clarividencia y embocación de espíritus.
Blanca se enamora de un peón, algo que el padre no quería, de este amor surgen muchos, muchos problemas,pero al final es aceptado por Trueba.
Del amor clandestino entre Blanca y Pedro Tercero, nace Alba. Pero cuando el embarazo de Blanca sale a luz, es obligada a casarse con Jean, un francés rico pero con algo particular, que en una parte de a historia sale, pero terminas dudando.
Después de varios años y de muchos hechos más, Blanca vuelve a su casa (no a la ascienda) y empieza a hacer su vida con su madre Clara y la nieta Alba.
Esteban decide dejar el campo y sus males y se va con su mujer a la ciudad, de allí se postula como diputado y luego senador.
Sus hijos siguen caminos diferentes, Jaime termina con la búsqueda de Dios pero que nunca lo allá y su padre lo excluye de la familia y lo manda a otro país. Nicolas estudia medicina y termina por sus actos de bondad, en el Golpe de Estado.  Clara crece y con sus 18 años termina dando problemas. Clara después de tantos problemas muere, pero su vida termina marcada, para mi, una vida única.
El hijo no querido termina dando problemas. Muchos problemas. Termina por realizar un trabajo que comenzó cuando conoció a Alba.
Alba, por el golpe de Estado y por sus ideas revolucionarias contrarias a las de su abuelo Esteban, termina siendo maltratada de forma horrible.
La historia culmina cuando Esteban con sus 80 años recurre a una prostituta para ayudar a rescatar a su nieta Alba.

El epílogo de la historia, es muy conmovedor, te hace pensar que a veces la vida es muy corta para arrepentirse al final del camino. Y gracias a que la familia Trueba y Del Valle anotaba todos los hechos que le sucedieron Alba termina por juntar todo, y armar la historia que siempre va a llegar. La historia de su familia. La historia de La casa de los Espíritus.



En el libro pasan muchas cosas, mejores y más emocionantes. Ideal para un café a la noche. En verdad es un libro que recomiendo. Una historia muy bien hecha.




****

martes, 14 de enero de 2014

20 Días



CAPÍTULO FINAL:




Día Veinte: La carta.


Alejandro estaba sentado en el living. Tomo papel y una birome. Empezó a escribir, su madre lo miraba fijo.
Adriana: Como puede ser, hijo?¿Por qué lo has hecho? No debiste hacerle caso a esa….Hijo, mírame, te quiero pero esto es…Por qué no contestas…No quiero hablar sola, hijo – le toma la mano él lo mira y las saca.- Que te hizo tu padre, que te hizo Juana y Julieta  para que los mates…Hijo….?

El diálogo era imposible. La madre preguntaba y él nunca respondía, solo se concentraba en lo que escribía. Ella se puso de pie y Salió afuera. Se sentó en la vereda.
Adriana: Por que, por que? – se susurraba. En ese instante pasaba Ingrid.
Ingrid: Profe, que pasa? – de una volada paso a la otra vereda.
Adriana: Nada, Ingrid, nada
Ingrid: Solo quería decirte que me perdones por mi actitud en otro día.
Adriana: No te preocupes, también defendería a mi amigo…
Ingrid: Sí, pero el ya no es mi amigo, es un mentiroso
Adriana: Ingrid, no lo digas sí, está todo muy mal y no se…
Ingrid: No se margue, la vida sigue y él va a ir preso dentro de 5 años, espero.
Adriana: Solo digo que si lo hace, que lo haga por poco tiempo.
Ingrid: No piense esas cosas- dice Ingrid – él se lo merece, fue su voluntad hacer todo eso.
Adriana: Será mejor que te vayas, sí?
Ingrid: Está bien, me voy – dice – pero acuérdese, fue culpa de él, ella si bien lo mando, él no tenía la obligación de hacerlo.
Adriana: Adiós Ingrid.
Ingrid: Chau, profe.
***************
Entró nuevamente a su casa. Allí encontró sangre sobre una hoja de papel. Ella se alarmó. Tomó la hoja y la leyó, pero no contuvo en pensar en la vos de su hijo leyéndola dentro de su cabeza.

<< Mamá, perdón, no quise hacer daño a nadie, fui mi instinto, más bien una terrible forma de conocer le amor.  Bueno, el amor no todavía, pero sí conocer lo que es la desgracia de no pensar por mí mismo. Sé que las palabras no solucionan nada de las cosas, pero esto es mi última forma de decir la verdad, una carta.
Pensé mucho en poco tiempo. Reflexione por el dolor. Éramos una familia feliz, hasta que yo la arruine, pero debes saber algo. Fue por tú bien. Juan quería robarte con su hermano, lo escuche un día en el baño de la escuela. No quería que te hagan daño y por eso lo mate.
Pedro, no quería hacerte nada, pero si a Flor y a mis amigos, su familia era bandida y más mala que la peste. Por eso lo maté. Sé que son aclaraciones atrasadas, pero es lo que te puedo decir.
Mi papá te engañaba. Florencia era la culpable, el salía con ella y su madre. Por eso el auto misterioso que la buscaba siempre. Ella me lo dijo hace dos días. No te lo quise decir, pero su muerte fue agradable ya que el saber que se lo merecía me llenaba el alma de gozo.
Mamá, gracias por todo, por los momentos y por los líos. Te quiero mucho, SOS lo mejor. No me olvides, ya que mientras lees esto yo ya no estaré en este mundo.
MAMÁ TE QUIERO >>

En ese instante ella se alteró. Recorrió toda la casa y no lo encontró. Fue a la escuela corriendo y lo vio tirado en el suelo de la entrada. Sangrando con un corte en el pecho. Se tomó de los pelos desesperada. Sus amigos llegaron al instante y lo vieron. La madre cayó desmayada y sus amigos la ayudaron para que no se lastimara. Todos lloraron.

La desgracia sucede a cualquiera pero a este chico le paso lo peor. Su supuesto amor, su padre, todo era mentira, la confianza y todo su alrededor. Él era el modelo en la escuela, sus amigos los mejores, pero todo lo perdió en tan solo 20 días con la chica. Los 20 días de AMOR y MUERTE.


FIN.






GRACIAS POR ACOMPAÑARME Y LEER ESTA HISTORIA... :D 

ESPERO QUE LES HAYA GUSTADO Y ACUÉRDENSE QUE LOS COMENTARIOS SON BIEN VENIDOS, SIEMPRE Y CUANDO NO CONTENGAN INSULTOS...


GRACIAS...


Autor: Anibal R. Núñez. Todos los derechos reservados © 2013-2014



lunes, 13 de enero de 2014

20 Días


Este es el ante-último capítulo de la historia... Mañana les estaré publicando el final de la misma.. ¿Cómo terminara?


CAPÍTULO 13:



Día diecinueve: La Verdad.



Sus amigos estaban todos juntos en el monumento del colegio. Ellos llegaron juntos y todos empezaron a murmurar. Todos se miraron como si fuese una guerra sin pacto de tregua. Flor se sentó con él en las escalinatas principales. Su madre llegó y bajo del auto. Llego al portón y miro a traves de sus lentes de sol a su hijo y a su novia maldita. Entró y se juntó con los demás. Salieron afuera y se dirigieron a la plaza.

Alejandro: Donde crees que se van – le pregunta Ale a Flor.
Florencia: No sé, no me importa – se arregla el cabello.
Alejandro: Que pasa…?
Florencia: Que pasa – replica – que pasa?, lo que pasa es que tuve que decir algo que me va a condenar.
Alejandro: No te enojes.
Florencia: Me enojo porque todos saben lo que pasó y que nosotros fuimos los culpables.
Alejandro: Sí, pero…
Florencia: Nada, Alejandro, nada- dice ella – cállate, no quiero hablar.
Alejandro: Porque te enojas conmigo, vos SOS la de las ideas, no yo.
Florencia: Pero vos las cumplís.
Alejandro: Sí, pero vos…
Florencia: Nadie te obliga, okey – interrumpe ella.
Alejandro: Que te pasa?
Florencia: De nuevo – ella se pone de pie – esa pregunta ya da asco, tus amigos te dejaron, ves no hay amistad, y yo no te quiero, solo quería saber si eras capaz de todo.
Alejandro: Un engaño? – dice él.
Florencia: Sí, eso, un engaño – se cruza los brazos.
Alejandro: SOS una…
Florencia: Shhh, no digas nada, ya has hecho los trabajos – ella se arregla el pelo otra vez.
Alejandro: Fue tu culpa no mía – él se pone de pie.
Florencia: En todo caso es de los dos.
Alejandro: Por qué Flor, por qué?
Florencia: Porque quiero, y eso me gusta. Soy así, nací así – dice – me gusta mantener manejado a los hombres…
Alejandro: Pero tienes 17 años recién.
Florencia: Y vos 13 – replica – eso no importa, mi vida siempre fue un desastre – se acerca mucho a él y dice – odio la vida – y se marcha.
Alejandro: Y, ahora… a dónde vas?.
Florencia: A seguir a tus amigos, esos nenes boludos – grita.
Alejandro: No puedo creer – se susurra – espérame – grita y se van juntos.

Todos estaban a cuadras de llegar a la plaza. Sus amigos detuvieron a Flor.
Alejandro: Que hacen? – dice Ale.
Ingrid: Vos ni ella van con nosotros – exclama Ingrid.
Alejandro: Vos no mandas – replica Ale.
Ingrid: Y que me vas a matar? – Ingrid quiere empezar una pelea.
Antonio: Amigos, ya, okey – interrumpe Antonio – Ale, por favor, ándate y vos Flor también.
Florencia: A mí no me mandas nenito – dice Flor con cara de asco para con Antonio.
Romina: Enserio, nena ándate – dice Romina.
Florencia: Bueno me voy – Flor se da media vuelta y desaparece en la cuadra.
Alberto: Y vos Ale, también – pide Alberto.
Alejadro: Okey– y se va.

La verdad salió a la luz. Nadie quiere a nadie. Ahora todos desconfían. La policía no hace nada porque son menores. Pero no se puede creer que un hijo mate a su padre y a dos chicos, por hacer caso a una mujer que no es nada todavía. 

Alejandro llegó a la escuela de nuevo. Miro y miro y recordó las escenas. Flor se paró en la otra vereda. Sacó un cuchillo de su cartera e hizo una señal de corte de garganta. Ale no entendió. Pero lo que ella decía era que se iba a matar. Ya que al día siguiente, en las noticias apareció su rostro y la frase suicidio debajo. 

Autor: Anibal R. Núñez. Todos los derechos reservados © 2013-2014

20 Días


CAPÍTULO 12:


Día dieciséis y diecisiete: Dos días con interrogatorios.


La noticia de las dos muertes viajo rápido por los medios. Alejandro se encontraba tranquilo al igual que Florencia. Ambos estaban juntos. Sus amigos y compañeros los miraban fijos. Al parecer todos empezaron a sospechar.
 La mama de Alejandro llegó impasible, amargada, con los ojos sollozos. Algo sabia, de alguien tenía sus sospechas. Pero al preguntar sobre los hechos a todos los alumnos, se dio cuenta que su hijo y Florencia eran al perecer los culpables.
Adriana: Bien – dijo y se secó las lágrimas – voy a hablar con dos chicos a la vez – suspiró – que venga Luna  y Tadeo – llamo a los chicos q estaban todos afuera del salón. Ellos entraron si basilar.
Tadeo: Profesora no tenemos la culpa de nada – aulló Tadeo.
Luna: Es verdad – dijo Luna – somos inocentes.
Adriana: Chicos, no estoy culpando a nadie – aclaró la profe – la policía decidió que le mejor medio para hacerles algunas preguntas era a través de mí.
Tadeo: Está bien – musito Tadeo.
Adriana: ¿Dónde estaban ayer a horas de la tarde, en el momento del hecho? – empezó sin basilar Adriana.
Luna: En cuál de los dos – exclamo Luna – porque primero murió Luis y después Julieta.
Adriana: En el orden de sus muertes – aclaró al final la profe.
Tadeo: Cuando murió Luis estábamos en el salón hablando con Julieta– dijo Tadeo.
Luna: Sí, es verdad, después cuando vimos al profe tirado bajamos a verlo juntos – dijo Luna – en realidad todo el curso bajo, y cuando subimos estaba muerta Julieta.
Adriana: Bien, pueden irse chicos. – trago saliva – no puedo culparlos a ustedes, ya sé que no lo son, pero gracias igual – se puso unos anteojos y los chicos se fueron. Se puso de pie y llamó a Gustavo y Ramona.
Adriana: ¿Dónde estaban ayer a horas de la tarde, en el momento del hecho? – acotó
Gustavo: Primero con lo que le pasó a Luis juntos en el curso hablando – exclamó Gustavo.
Ramona: Después bajamos y cuando subimos vimos el cuerpo Julieta -prosiguió Ramona.
Adriana: Bien, gracias – dijo.
Ramona: Profe, en serio, todos lamentamos lo que pasó – dijo Ramona.
Gustavo: Si, profe, fuerzas – terminó Gustavo. Después se retiraron.
Adriana: Que vengan los hermanos Cáceres – dijo la profe en la puerta.
Ignacio: Ninguno vino – dijo Ignacio – su madre se enfermó.
Adriana: Bien, después yo me encargo de ellos – aulló – ahora quiero que vengan Ingrid, Romina, Alberto y Antonio – los nombró con el lente un poco caído dejando entrever sus ojos.
Adriana: Chicos, como andan? – dijo la profe lentamente.
Antonio: Bien, bien – se alteró Antonio.
Alberto: Que  sucede, debe decirnos la verdad – exclamó Alberto.
Adriana: No sucede nada, yo solo hago caso a la justicia – aclaro Adriana.
Ingrid: Usted no pertenece a la justicia – le escupió Ingrid.
Romina: Por favor cálmate sí – le susurro Romina.
Adriana: ¿Dónde estaban en el momento de los hechos?
Ingrid: Seguro todos dijeron que en un lado y después en otro – empezó Ingrid.
Adriana: Sí, es así – respondió la profe - Pero…
Romina: Eso es verdad – interrumpió Romina – así fue, nosotros estábamos con ellos.
Antonio: Nadie hizo nada, entiéndalo – acotó Antonio – no puede creer que unos chicos de 13 años maten, o sí.
Adriana: No voy a contestar nada – dijo ella – pero es verdad, mucha gente de afuera vio que todos estaban, todos menos Florencia y mi hijo – apoyó sus manos en los escritorio, se sacó los lentes y miró fijo a cada uno – ustedes saben algo de eso?.
Ingrid: Insinúa que su propio hijo es el asesino – indaga Ingrid alterada – no puede ser – da un golpe a la mesa – todos estábamos juntos, entiéndalo – grita.
Antonio: Cálmate si – dice Antonio.
Ingrid: No puedo, okey – se levantó.
Romina: Esto no nos lleva a ningún lado – escupe Romina  - de nada sirve si todos desconfían de todo – se para junto con Ingrid.
Adriana: Chicos por favor, no se alteren – dice Adriana – es que…
Alberto: Que sucede – interrumpe Alberto.
Adriana: Nada, pueden irse.
Antonio: Todo se va a arreglar okey – termina Antonio y se van del salón.
Ella queda sentada en el escritorio, el día termina o mejor dicho el tiempo que le da la policía para hacer todo. Llama a Ignacio por último.
Ignacio: Bien – dice Ignacio.
Adriana: Nada – ella lo mira fijamente.
Ignacio: Quiere preguntar algo? – indaga él.
Adriana: No – dice – gracias por tu tiempo.
Ignacio: De nada- se levanta y se va.
Adriana: Dios – se tira al respaldo de la silla – no puede ser él no puede – dice – esto me tiene loca, mejor dejo a mi hijo y a esa chica para mañana, ahora no estoy de ánimos – su monólogo termino, se levanta y se va dejando al salón en su soledad.

*********************
El día empezó claro, como siempre. Adriana se sube al auto y se dirige a la escuela. Fuera de ella, observa a Flor y su hijo juntos, sentados en las escaleras principales. Se baja del auto, llega junto a ellos y empiezan a  charlar.
Adriana:¿Cómo están? – dice.
Florencia: Bien – responde seca Flor.
Alejandro: Igual que vos mamá.
Adriana: Subamos, tengo que…
Florencia: Las preguntas sí – interrumpe Flor – vamos a terminar con esta estupidez ahora, okey.
Adriana: Bueno – dijo Adriana colocándose los lentes.
Subieron las escaleras. Llegaron al salón de los hechos. El día anterior usaron otro salón de abajo ya que no se podía subir.
Florencia: Se supone que nadie entra acá – dice Flor.
Alejandro: Es verdad – dice Alejandro.
Adriana: Hoy, estaremos acá, okey.
Se sentaron en unas sillas cerca de la profe. Observaron y no vieron ninguna mancha, la policía seguramente limpió todo, lo único que había era la sombra de los hechos.
Adriana: ¿Qué sucedió? – empieza Adriana.
Florencia; Nada – dice seca Flor.
Adriana: Nada, de nada? – repite Adriana y mira a su hijo – seguros?
Alejandro: Si, seguros – se alarma Alejandro.
Florencia: Ustedes y principalmente tu Florencia – la apunta – no tienen nada que ver o que decir sobre los asesinatos.
Florencia: A dónde quiere llegar? – aúlla Flor.
Adriana: Tu sabes dónde quiero llegar – se precipita.
Alejandro: Cálmense si – ordena Alejandro.
Adriana: No me mandes jovencito, okey.
Florencia: Señora cálmese – dice Flor – que quiere saber he…? - la reta
Florencia: No me das miedo malcriada y maleducada niña – dice Adriana – se perfectamente que vos le mandaste a mi hijo…
Florencia: Y si así fuera, fue el quien mató, no yo -  interrumpe Flor – en verdad – se calma y se sienta – yo le mande a que él haga eso. Okey – se cruza de piernas – así fue todo.
Alejandro: Verdad – susurra Alejandro.
Adriana: Que? – Adriana esta anonadada.
Alejandro: Lo que dice es verdad – grita Alejandro.
Florencia: Saben que, esto da asco – Flor se levanta y de un portazo se va.
Alejandro: Perdón, mamá, perdón, pero ella me hechizo – se arrepiente Alejandro – adiós – se va y su madre queda boca abierta, sola en el salón.
********

El día que siguió nadie fue a la escuela. Y Alejandro no fue a su casa.


Autor: Anibal R. Núñez. Todos los derechos reservados © 2013-2014


20 Días



CAPÍTULO 11:


Día quince: Dos muertes en un mismo día.


El resto del día anterior ninguno de los dos se acercó al colegio. Su madre estaba durmiendo en su habitación y él estaba en el living, preparando sus armas. Colocó en la mochila dos cuchillos diferentes. Uno para Julieta y el otro para su padre. La decisión estaba tomada, serían dos presas, dos pájaros muertos con un mismo tiro.

Se puso la mochila y se fue a la escuela caminando. Llegó cerca de la estación de servicio y dio un fuerte suspiro. Siguió sus pasos hasta el portón de la escuela. Entró y detrás de él venía su padre. En el momento en que subía las escaleras, lo paró. Notó que nadie venia de un lado o de otro.

Alejandro:¡¿Por qué?!, papá? – aulló
Luis: Mira, no tengo tiempo.
Alejandro: SOS un pedazo de hijo de…
Luis: No me insultes – interrumpió la frase.
Alejandro: Por lo menos ten el coraje de darle un último abrazo a tu hijo.
Luis: Bueno – se acercó y lo abrazó, en ese instante Ale saco el cuchillo y se lo clavo en el estómago.
Alejandro: Ahora vas a aprender – dijo y se fue.

El padre cayó al suelo y en un último suspiro murió.
Alejandro se fue al baño del colegio, se acercó a la puerta y todos sus compañeros bajaron de los salones desesperados. Dejó el cuchillo en los lavatorios y se fue. Salió por detrás e hizo que recién llegaba a la escuela. Preguntó desesperado que pasó. Nadie supo contestar.
En ese momento miró a Julieta. Se acercó a ella y le dijo…
Alejandro: Acompáñame.
Y ambos subieron al curso.

Julieta: Fuiste vos, verdad?
Alejandro: Sí.
Julieta: Era tu padre.
Alejandro: Ya no lo es más – Florencia llego.
Florencia: Ha, que bien, dos muertes en un mismo día – se reía.
Julieta: Los dos son unos asesinos.
Florencia: Yo no, el sí.
Alejandro: Solo sigo órdenes – dijo Ale.
Julieta: No tienes actitud propia.
Florencia:  Al contrario tiene mucha – respondió Flor
Julieta: Voy a gritar.
Alejandro: Como la nena que SOS – dijo Ale sonriendo.
Florencia: Mátala.
Alejandro: Con gusto.

Se acercó hacia Julieta. Él se abalanzó sobre su asesino, mal movimiento, no va a escapar así porque el cuchillo ya estaba clavado en su estómago. Florencia aplaudia y felicitaba. Alejandro se reía. Ambos se tomaron de las manos y bajaron las escaleras. Fueron con sus amigos. Todos estaban asustados. A lo lejos se escuchaba el sonido de la ambulancia y la policía. Los dos se miraron y decidieron seguir la corriente de lamentos.



Autor: Anibal R. Núñez. Todos los derechos reservados © 2013-2014

20 Días



CAPÍTULO 10:


Día catorce: La separación.


Su madre y su padre estaban sentados en el living de la casa. Él estaba sentado encarando a su madre, pero ninguno se miraba los ojos. Alejandro entro de la nada y pregunto

Alejandro: qué pasa?, por que el ambiente es tan pesado?
Sus padres alzaron sus rostros, la madre tenía sus mejillas con lágrimas y el padre ni siquiera sollozaba. Pregunto con un grito de nuevo…
Alejandro:  que esta pasando??. No recibió contestaciones.
Su padre se levantó del sofá. Se acercó a su hijo y le dijo…
Luis: Si quieres saberlo preguntale a tu madre, porque ya no quiero saber más nada de ambos!-  Y en ese instante se fue de la casa.
 Alejandro con sus ojos lagrimosos se acercó y abrazó a su madre.
El momento era demasiado tenso.
Adriana: Perdonalo, no es su intensión, pero a veces los adultos se separan y esto es mejor en la relación.
Alejandro: No entiendo nada.
Adriana: Tu padre esta con otra mujer - mirandolo a los ojos le dijo fríamente

En ese preciso instante sintió que el mundo se le venía abajo. Nunca creyó que sus sospechas eran ciertas. Le comento a su madre sobre sus hipótesis que en ese momento dejaron de serlo.
Le contó que lo vio nervioso en la heladería. Que supuestamente era una entrevista de trabajo pero ahora saben qué tipo de trabajo hacía. Le dijo que en el salón Florencia lo encaró, fue un momento vergonzoso, pero seguramente ella lo debió de haber visto o sino nunca hablaría.

Siguió abrazando a su madre, un momento fuerte de amor entre madre e hijo, abandonados por un tipo sin corazón, un idiota que no supo valorar a su familia. Una alimaña de persona que no se merecía la vida. Y en eso se le ocurrió, que matar a su padre sería lo mejor.


Autor: Anibal R. Núñez. Todos los derechos reservados © 2013-2014

viernes, 10 de enero de 2014

20 Días



CAPÍTULO 9:





Día trece: Pensando en matar.


No fue al colegio ese día, quería distraerse un poco de las cosas que estaban sucediendo en su alrededor. Estaba sentado en una banca de la plaza mirando fijamente el reloj de la iglesia. Pensaba que todo sería mejor si él junto con ella se tiraran desde esa altura, a la dureza del suelo.
De un salto salió de la banca y se fue a sentar en los escalones de la iglesia. Se colocó los auriculares y empezó a escuchar su música, el sonido que lo identificaba. El Rock. Sentía como la música recorría su cuerpo y le decía que si mataba era por amor, esa era la excusa.
Salió un momento de su transe con el sonido y vio que Flor estaba haciendo ejercicios alrededor de la plaza. No dudo un segundo y se levantó en busca de ella. 

Alejandro: ¿No tendrías que estar en la escuela? – dijo él siguiendo el ritmo del trote.
Florencia: Lo mismo digo.
Alejandro: Que escuchas?
Florencia: No Te Va Gustar – dijo con una sonrisa – raro el nombre para una banda.
Alejandro: No creo.
Florencia: Yo sí, suena como algo tramposo para decirlo.
Alejandro: Que tema?
Florencia: Chau – dijo y se detuvo – como te dije, todos nombres tramposos.
Alejando: …
Florencia: No dices nada. Acaso estas meditando la próxima muerte.
Alejandro: Si, algo así….Por que lo haces?
Florencia: Siento que es necesario. Te dejo – dijo ella.
Alejandro: ¿Por qué? – contesto.
Florencia: Vienen tus amigos – señalo.
Se detuvo, vio que Ingrid, Romi, Alberto y Antonio venían corriendo a una cuadra. Vio como Flor se alejaba, divisa una banca a su lado y se sentó a esperar a los amigos.
Alejandro: Que hacen acá, tendrían que estar en clases? – aulló él.
Ingrid: Salimos temprano – respondió Ingrid.
Romina: Tu papá recibió una llamada y se fue – chismeó Romina.
Alejandro: Que llamada? – se alteró – de quien?
Alberto: No sabemos – le toco el hombro Alberto.
Alejandro: Que piensan del asesino que mato a Juan?, escuche que es menor de edad – lanzó Ale.
Antonio: Eso es nuevo, tal vez quiere llamar la atención – dijo Antonio.
Ingrid: Nadie llama la atención de esa manera, a lo sumo se desnudan y salen corriendo – dijo Ingrid y todos se rieron.
Alejandro: Tienes razón – dijo Ale.
Romina: Y si vamos a otro lado, como que acá me siento asilada – invitó Romina.
Antonio: A donde vamos? – le siguió Antonio.
Romina: A la heladería – contesto
Ingrid: SOS una gorda – dijo entre dientes Ingrid.
Romina: Gorda, pero más linda que vos – insinuó ella.
Alejandro: No peleen y vamos de una buena vez – dijo Ale y todos asintieron.

En ese instante se fueron. A la cuadra, cerca de la intendencia se dio cuenta que dejo su teléfono en la banca. Le dijo a sus amigos que siguieran y que después él los va a alcanzar. No tuvieron problemas, luego salió en busca de su celular.
Al llegar quedo sorprendido, Florencia tenía en sus manos el equipo que el tanto mezquinaba.

Alejandro: ¿Qué haces?
Florencia: Solo miro. – aclaró - Que acaso no puedo?
Alejandro: No, si…
Florencia: Decídete.
Alejandro: No.
Florencia: Bueno, toma entonces.
Alejandro: Gracias.
Florencia: Debes matarla más tardar mañana.
Alejandro: Estas apurada.
Florencia: No es eso – se levantó – no soporto a esa pendeja.
Alejandro: Y por que no lo haces tú misma?
Florencia: Mi amor, estas manos no se manchan, solo mandan manchar – dijo – y si vos querés tenerme debes hacerlo.
Alejandro: Me tienes hechizado.
Florencia: Ya lo sé – le toco el pelo – no somos muy diferentes mi AMOR – se fue corriendo.
Alejandro: Bien, a afilar los cuchillos – dijo él en vos alta – si es que voy a usar eso – pensó.



Autor: Anibal R. Núñez. Todos los derechos reservados © 2013-2014