viernes, 10 de enero de 2014

20 Días



CAPÍTULO 9:





Día trece: Pensando en matar.


No fue al colegio ese día, quería distraerse un poco de las cosas que estaban sucediendo en su alrededor. Estaba sentado en una banca de la plaza mirando fijamente el reloj de la iglesia. Pensaba que todo sería mejor si él junto con ella se tiraran desde esa altura, a la dureza del suelo.
De un salto salió de la banca y se fue a sentar en los escalones de la iglesia. Se colocó los auriculares y empezó a escuchar su música, el sonido que lo identificaba. El Rock. Sentía como la música recorría su cuerpo y le decía que si mataba era por amor, esa era la excusa.
Salió un momento de su transe con el sonido y vio que Flor estaba haciendo ejercicios alrededor de la plaza. No dudo un segundo y se levantó en busca de ella. 

Alejandro: ¿No tendrías que estar en la escuela? – dijo él siguiendo el ritmo del trote.
Florencia: Lo mismo digo.
Alejandro: Que escuchas?
Florencia: No Te Va Gustar – dijo con una sonrisa – raro el nombre para una banda.
Alejandro: No creo.
Florencia: Yo sí, suena como algo tramposo para decirlo.
Alejandro: Que tema?
Florencia: Chau – dijo y se detuvo – como te dije, todos nombres tramposos.
Alejando: …
Florencia: No dices nada. Acaso estas meditando la próxima muerte.
Alejandro: Si, algo así….Por que lo haces?
Florencia: Siento que es necesario. Te dejo – dijo ella.
Alejandro: ¿Por qué? – contesto.
Florencia: Vienen tus amigos – señalo.
Se detuvo, vio que Ingrid, Romi, Alberto y Antonio venían corriendo a una cuadra. Vio como Flor se alejaba, divisa una banca a su lado y se sentó a esperar a los amigos.
Alejandro: Que hacen acá, tendrían que estar en clases? – aulló él.
Ingrid: Salimos temprano – respondió Ingrid.
Romina: Tu papá recibió una llamada y se fue – chismeó Romina.
Alejandro: Que llamada? – se alteró – de quien?
Alberto: No sabemos – le toco el hombro Alberto.
Alejandro: Que piensan del asesino que mato a Juan?, escuche que es menor de edad – lanzó Ale.
Antonio: Eso es nuevo, tal vez quiere llamar la atención – dijo Antonio.
Ingrid: Nadie llama la atención de esa manera, a lo sumo se desnudan y salen corriendo – dijo Ingrid y todos se rieron.
Alejandro: Tienes razón – dijo Ale.
Romina: Y si vamos a otro lado, como que acá me siento asilada – invitó Romina.
Antonio: A donde vamos? – le siguió Antonio.
Romina: A la heladería – contesto
Ingrid: SOS una gorda – dijo entre dientes Ingrid.
Romina: Gorda, pero más linda que vos – insinuó ella.
Alejandro: No peleen y vamos de una buena vez – dijo Ale y todos asintieron.

En ese instante se fueron. A la cuadra, cerca de la intendencia se dio cuenta que dejo su teléfono en la banca. Le dijo a sus amigos que siguieran y que después él los va a alcanzar. No tuvieron problemas, luego salió en busca de su celular.
Al llegar quedo sorprendido, Florencia tenía en sus manos el equipo que el tanto mezquinaba.

Alejandro: ¿Qué haces?
Florencia: Solo miro. – aclaró - Que acaso no puedo?
Alejandro: No, si…
Florencia: Decídete.
Alejandro: No.
Florencia: Bueno, toma entonces.
Alejandro: Gracias.
Florencia: Debes matarla más tardar mañana.
Alejandro: Estas apurada.
Florencia: No es eso – se levantó – no soporto a esa pendeja.
Alejandro: Y por que no lo haces tú misma?
Florencia: Mi amor, estas manos no se manchan, solo mandan manchar – dijo – y si vos querés tenerme debes hacerlo.
Alejandro: Me tienes hechizado.
Florencia: Ya lo sé – le toco el pelo – no somos muy diferentes mi AMOR – se fue corriendo.
Alejandro: Bien, a afilar los cuchillos – dijo él en vos alta – si es que voy a usar eso – pensó.



Autor: Anibal R. Núñez. Todos los derechos reservados © 2013-2014